Alerta ambiental: El vertido de escombros post-terremoto amenaza las costas del Estado La Guaira

Alerta ambiental: El vertido de escombros post-terremoto amenaza las costas del Estado La Guaira

La ONG ‘La Tierra se Calienta’ rechaza el uso del litoral central como botadero de desechos de demolición y exige un plan de gestión eco-eficiente que proteja los ecosistemas marinos y la salud pública.


La organización ambientalista La Tierra se Calienta manifestó públicamente su profunda solidaridad con todas las familias venezolanas afectadas por los devastadores terremotos del pasado 24 de junio de 2026. Si bien la organización comprende la urgencia, complejidad y el enorme desafío logístico que representa la remoción de escombros de las infraestructuras colapsadas durante esta contingencia, manifiesta su firme preocupación y rotundo rechazo ante las intenciones y prácticas de utilizar las playas de La Guaira como zonas de vertido o disposición final de estos desechos de construcción.

Desde la ONG advierten que la atención legítima a la emergencia posterior a los sismos no puede justificar, bajo ninguna circunstancia, la creación de una crisis ecológica e higiénica de magnitud irreversible. Arrojar escombros en las costas representa un grave error técnico, ambiental y social sustentado en las siguientes razones:

  • Alteración de la dinámica costera y asfixia biológica: Disponer restos de demoliciones en el litoral rompe por completo el equilibrio de la playa. El gran peso de estos materiales compacta el suelo, asfixiando al microecosistema subterráneo que oxigena la arena. Asimismo, destruye los hábitats críticos de anidación de las tortugas carey y verde, especies en peligro crítico de extinción que ahora enfrentan una barrera física insalvable para desovar.
  • Destrucción de arrecifes por sedimentación: La movilización de bloques de concreto levanta densas nubes de sedimento fino que enturbian el agua marina. Las corrientes arrastran este fango directamente hacia los arrecifes de Chichiriviche de la Costa, bloqueando la luz solar indispensable para la fotosíntesis, lo que provoca el blanqueamiento masivo y posterior muerte de los corales, perdiendo el principal refugio de la biodiversidad marina regional.
  • Contaminación por residuos peligrosos: Los escombros de edificaciones contienen pinturas, aditivos químicos, metales pesados, tuberías de plomo o PVC, vidrios y fibras de asbesto. Al contacto con el agua, estos componentes tóxicos se disuelven e ingresan en la cadena trófica, comprometiendo gravemente la fauna marina y la seguridad de la pesca local.
  • Zonas de alto riesgo y peligro de accidentes: Al ser espacios públicos y de sustento económico, la presencia de cabillas expuestas, vidrios rotos y bloques inestables convierte al litoral en un área de alta peligrosidad para bañistas, pescadores y las comunidades costeras residentes.
  • Interferencia con la ingeniería forense: El manejo de la infraestructura colapsada debe regirse por protocolos internacionales para preservar evidencias estructurales clave antes de su traslado. Remover los escombros de forma apresurada e inadecuada impide el trabajo de campo forense necesario para recolectar datos que permitan mejorar el diseño sísmico y la selección de materiales en el futuro.
  • Riesgo sanitario y de identificación: La remoción y descarte de materiales sin haber recuperado la totalidad de los cuerpos de las víctimas fatales constituye un riesgo epidemiológico crítico para la salud pública. Adicionalmente, interfiere de manera directa con las labores humanitarias urgentes de búsqueda e identificación forense de los fallecidos.
  • Colapso del valor turístico y económico: El turismo es el motor económico de La Guaira. Convertir sus costas emblemáticas en vertederos industriales anulará el atractivo natural de la región, retrasando indefinidamente la recuperación económica post-desastre de las poblaciones locales que dependen de la actividad marino-costera.

 

Llamado urgente a la acción y alternativas sostenibles

«La gestión de desastres modernos exige eco-eficiencia y estricto cumplimiento de los procedimientos internacionales. No podemos salvar unas zonas destruyendo otras», declararon voceros de la organización. Ante esta situación, La Tierra se Calienta exhorta formalmente a las autoridades competentes y a los comités de infraestructura gubernamentales a ejecutar cuatro acciones inmediatas:

  • Paralizar de inmediato cualquier tipo de vertido de materiales de construcción y escombros en el litoral central del país.
  • Habilitar zonas de transferencia y canteras inactivas tierra adentro, geográficamente alejadas de cuerpos de agua y centros poblados, garantizando un acopio temporal, controlado y seguro.
  • Implementar un Plan Nacional de Reciclaje de Escombros, aplicando principios de economía circular, donde el concreto y el ladrillo colapsados sean triturados y reutilizados como sub-base para la reconstrucción de vialidades y nuevas infraestructuras sismorresistentes.
  • Planificar la reconstrucción nacional en estricta armonía con la naturaleza, asegurando que las soluciones de vivienda e infraestructura del mañana no destruyan los ecosistemas que sostienen la vida hoy.

 

Leer y descargar pronunciamiento: https://latierrasecalienta.org/wp-content/uploads/2026/07/Pronunciamiento-Alerta-Ambiental-.pdf

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